Jesús oraba los salmos
Los salmos eran el libro de oración de Jesús. Creció con ellos, los cantó con sus discípulos y los oró en la cruz: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?» (Salmo 22) y «En tus manos encomiendo mi espíritu» (Salmo 31). Quien ora un salmo, ora con él.